"Tengo que volverme una kardashian"

La frase de uno de los hermanos Bilbao se ha ido popularizando. Recoge la necesidad de la alta gerencia por transmitir éxito, eficiencia y el estilo de vida de quienes se suben al barco pirata. Parte del trabajo de los directivos es volverse la imagen pública de su organización. Muchos lo intentan, pocos lo logran. La buena noticia es que no tienen que convertirse en divas o divos. Con que hablen de corrido y den declaraciones permanentemente, con consistencia, van a ir consolidando esa tarea. Atrás quedó, dicen los que saben, el bajo perfil. Ser anónimo es un error que se paga en la meta del mes.

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Todo grabado

Información clasificada

Vendedor o tomador de pedidos