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"Tengo que volverme una kardashian"

La frase de uno de los hermanos Bilbao se ha ido popularizando. Recoge la necesidad de la alta gerencia por transmitir éxito, eficiencia y el estilo de vida de quienes se sumen al barco pirata. Parte del trabajo de los directivos es volverse la imagen pública de su organización. Muchos lo intentan, pocos lo logran. La buena noticia es que no tienen que convertirse en divas o divos. Con que hablen de corrido y den declaraciones permanentemente, con consistencia, van a ir consolidando esa tarea. Atrás quedó, dicen los que saben, el bajo perfil. Ser anónimo es un error que se paga en la meta del mes.

No me digan que decir

A las 2:05 a.m. se encendió la pantalla de mi teléfono. El mensaje “Verificadores de datos independientes indicaron que el contenido similar es falso” Que raro, era un video que compartí con la declaración de una funcionaria del gobierno del norte. Nadie la había editado. Adicionalmente. Era el comentario de un analista con cierto prestigio y credibilidad. Resaltando que la señora no había hecho su trabajo contra personajes con gustos caníbales. Pregunta:_ ¿Quién verifica a los verificadores?

La batalla pendiente

Esto va a salir complicado, pero, métale imaginación. Cuando usted sale para un compromiso por la mañana y deja los platos sucios. Tarde o temprano, cuando regrese, los va encontrar. Me imagino que debe ser lo mismo que sintió Napoleón Bonaparte en la invasión francesa de Rusia en 1812. “El enemigo simplemente se retira y deja un desastre”, sin insumos usted tiene dos opciones: lavar los platos o declarar una penosa retirada”. Ahí sobre el lavaplatos sigue mi batalla pendiente. Pero hoy igual que ayer, también, tengo otro compromiso matutino. Esta batalla me llama. Espero que como a Napoleón la retirada no me cueste 500.000 soldados.

Tres datos de la Feria Turística de Anato

Antes que nuestros competidores COPIEN “descaradamente” esta nota, señalo que estas líneas tienen derecho de autor. En nuestro cubrimiento sobre la Feria Turística de Anato identificamos tres datos claves que no se puede perder. La niña que invita a montar en globo en Capadocia - Turquia, No es turca, es colombiana. México país invitado: los luchadores libres no son ni el Mil Máscaras, Ni El Enterrador y menos el El Santos. De hecho, los vi, un poco flacos. La niña que representa La Catrina, está mamada que le pregunten cuanto duraron maquillándola. Fueron CUATRO horas. La pregunta se la hicieron ayer 500 veces. Ñapa, ella se maquilló sola.

Gato por liebre

Fui a comprar salsa de tomate, para echarle a las papitas. Y se me dio por leer los componentes. Adivine que no tiene la salsa de tomate. Exacto… Tomate.

Cuota de mercado

El otro día escuché la entrevista de la gerente de mercadeo de la gaseosa de botella con cintura. Decía una cosa maravillosa: “La gente piensa que la C ca C la, se vende sola y eso no es tan así”. Desarrollé cierta admiración por esa joven ejecutiva. Dijo otra cosa adicional, mientras explicaba que su producto no va por el segmento de la bebida a la hora del almuerzo. “Esto se hace gracias a un equipo, no tenemos una fórmula mágica, detrás hay mucho trabajo y comprender a nuestros usuarios (Restaurantes de corrientazo) el objetivo es ser útiles y no un estorbo para su operación". Colombia es un país de aguapanela, limonada y juguito mientras uno ve el noticiero en el almorzadero de la esquina. Comprender esto es aceptar que la cuota de mercado al medio día está controlada.

Subiendo la reja

El sábado me reuní con un emprendedor. Su meta. Tener una página web de su negocio. Intenté ser diplomático. Así de delicado como siempre. Obsesionado, con su objetivo, consideraba que tener la página dispararía las ventas. Le insistí en algo simple: en una página web como en este local, toca barrer todos los días, arreglar la estantería y sobre todo atender cuando alguien por casualidad entre. Me respondió: que la esposa de un amigo le va a cobrar poquito por hacerla. Le respondí: hágala.