Veo y escucho varios podcasts. Hoy me concentré en dos ejecutivas que han delegado cientos de sus actividades a la Inteligencia Artificial. Me dio la sensación que ya no toman decisiones propias. Todo lo filtran por la máquina. Y como buen comprador irracional. Lo justifican diciendo que ahora todo es más rápido y mejor. Haciendo énfasis en que han logrado una nueva vida. Me preocupa que se graban todo el día. Cada reunión, llamada y saludo, cada café con TODAS LAS PERSONAS y al final del día la IA les da un resumen de lo que hicieron. Y aunque estoy aprendiendo a usar la IA. Por ahora yo me quedaré con mi CPU con 20.000 millones de neuronas. Selectivas como ellas solas. Recuerdan lo que les conviene y olvidan lo que les duele.
Cuando quiero decirle cosas a mis amigos comparto con ellos una exposición de un tal Carlos Blanco quien habló sobre “Los Errores de los Emprendedores” que dio en el Campus de La Salle en Barcelona hace unos años. Esa exposición es una de mis preferidas porque a cada minuto me recuerda las veces que he quebrado y el porqué. Me acuerdo de un consultor que contraté de la Cámara de Comercio que fue varias veces a nuestra oficina y nos dio buenos consejos. Pero como el que sabía el negocio era yo. No le hice caso. 15 años después recuerdo cada reunión. Si hubiéramos hecho eso otra historia estaría contando. ¿Entonces para qué el asesor, si no le va a hacer caso? por lo menos escúchelo. Nota: este espacio es para reflexiones e ideas de mercadeo, administración y comerciales. Dude de cada mensaje que lea aquí.
El mensaje de ayer causó estragos. Una persona de mercadeo se dio de baja en la lista. Vi lo que hizo. Leyó el mensaje dos veces. Diez minutos después volvió al correo y se dio de baja. Lo que esa persona no vio, y no verá, es que su jefe vio el mensaje cuatro veces. Una más que ella. Me pregunto si han hablado del tema.
Comentarios
Publicar un comentario